dolor entre omóplatos

El dolor entre omóplatos es una molestia muy habitual en personas que pasan muchas horas frente al ordenador, usan el móvil con frecuencia o mantienen una postura encorvada durante el día. Suele estar relacionado con tensión muscular, rigidez dorsal y sobrecarga de músculos como trapecios, romboides o elevador de la escápula.

Aunque muchas veces no es grave, sí puede volverse molesto y repetitivo. Cuando aparece siempre en las mismas situaciones, como trabajar sentado, conducir o dormir de una forma concreta, suele apuntar a un origen postural o mecánico.

 

Qué significa

Este dolor suele localizarse en la parte alta de la espalda, entre las escápulas, y puede sentirse como presión, pinchazo, contractura o tirantez. En algunos casos empeora al mover los hombros, girar el tronco o respirar profundamente.

También puede aparecer por falta de movilidad en la columna dorsal, lo que obliga a la musculatura de la zona a trabajar más de la cuenta. Cuando el movimiento se reduce, la carga se reparte peor y el tejido se irrita con facilidad.

 

Causas posturales frecuentes

La causa más común es la postura mantenida durante mucho tiempo, especialmente con hombros adelantados y cabeza proyectada hacia delante. Ese patrón es muy habitual al trabajar con ordenador o móvil.

Otras causas frecuentes son dormir en una postura poco favorable, conducir muchas horas, entrenar con técnica deficiente o acumular tensión por estrés. La combinación de rigidez dorsal y fatiga muscular suele ser el terreno perfecto para que esa molestia se repita.

 

Factores que lo agravan

  • Estar sentado muchas horas sin moverse.
  • Encoger los hombros de forma involuntaria.
  • Pasar mucho tiempo mirando hacia abajo al móvil.
  • Dormir con almohada o postura que no favorece la alineación.
  • Hacer gestos repetitivos con brazos y espalda sin descanso.
  • Mantener tensión emocional elevada durante días o semanas.

 

Qué puede aliviarlo

Suele ayudar recuperar movilidad en la parte alta de la espalda, relajar la musculatura y corregir hábitos posturales. Hacer pausas, cambiar de posición y mover la zona con regularidad suele reducir la carga acumulada.

También conviene revisar cómo trabajas sentado, cómo colocas la pantalla y si estás elevando demasiado los hombros. Si el dolor se repite, un fisioterapeuta puede valorar si el problema viene más de la espalda, del cuello o de la mecánica escapular.

 

Cuándo pedir valoración

Si el dolor dura varias semanas, reaparece con frecuencia o te limita para respirar, dormir o trabajar, conviene pedir una revisión. También merece atención si aparece junto con dolor torácico o dificultad para respirar, porque en esos casos hay que descartar otras causas.

 

Contacta con Fisioterapia Velázquez 22 para pedir más información.

 

Fuentes de referencia